Gracias a sus propiedades, beneficios y grandes resultados, el ácido hialurónico se ha convertido en una sustancia que puede aplicarse en múltiples áreas de la salud.

En estética dental aporta propiedades hidratantes sobre los tejidos blandos mejorando de forma inmediata el aspecto de nuestra piel y también el de nuestra sonrisa. 

Algunos de los beneficios que nos ofrece esta sustancia son idóneos para pacientes con pérdida de sostén de los tejidos blandos, hundimiento facial, por pérdida de masa ósea.

Este tratamiento se realiza con anestesia local, sin cirugía, sin dolor.

Gracias a este procedimiento, se puede lucir una apariencia más jóven y saludable.